Un tributo a Marjorie Agosín (1955-2025)

 por Ruth Behar [Traducido al español por Vivianne Schnitzer]

Escribo esta esquela con el corazón roto para recordar y rendir homenaje a mi amiga, la renombrada poeta y escritora Marjorie Agosín. Hace apenas unos meses hablábamos por teléfono sobre la idea de esperar hasta los 70 años para dejar la vida laboral, y ella me dijo que después ya no quería viajar, solo quería quedarse en casa y escribir.

Marjorie falleció el 10 de marzo de 2025, a los 69 años, solo tres meses antes de su setenta cumpleaños, en su hogar en Wellesley, MA. Luchó contra el cáncer durante casi un año, eligiendo con coraje mantener secreta su enfermedad, compartiéndola solo con su esposo. Escribió hasta el último día de su vida.

Cualquiera que esté familiarizado con la inmensa obra de Marjorie estará de acuerdo en que hemos perdido a una gigante de la literatura en el ámbito de los estudios Judeo-Latinoamericanos. Sin duda, se destacó como la poeta y escritora Judeo-Latinoamericana más elocuente, erudita, profunda y prolífica que residía en los Estados Unidos.

Su voz fue esencial en la redefinición de la frontera entre America y América, desafiando todas las suposiciones establecidas con anterioridad.

Fue una figura clave en la fundación del campo de la escritura judía latina y la escritura judía latinoamericana, tejiendo originales conexiones entre patrias y diásporas. Mucho antes de que se volviera un tema más frecuente, puso de relieve la singular hibridez de la identidad Jewtina y construyó una comunidad literaria para escritoras que compartían este legado mixto.

En sus múltiples e impresionantes facetas como poeta, narradora, editora, académica, educadora y activista en el ámbito de los derechos humanos y los derechos de las mujeres, Marjorie sobresalió como escritora creativa, pensadora valiente y mujer de integridad, pasión, generosidad y brillantez.

Fue una fuente de inspiración y fortaleza, un modelo a seguir para las latinas en el mundo académico que, como ella, sentían orgullo de su herencia judía. Creía en el poder de la escritura como un medio para buscar justicia y fue reconocida por su labor con un premio excepcional y prestigioso de las Naciones Unidas, que le otorgó el Leadership Award in Human Rights.

Nacida en Bethesda, Maryland, en 1955, Marjorie Agosín creció en Chile, adonde regresó con apenas tres meses de edad junto a sus padres, Moisés Agosín y Frida Halpern, una familia judía chilena.

Se establecieron en Santiago, rodeados de su familia extendida, y vacacionaban en El Quisco, un pueblo cercano a Isla Negra, donde alguna vez residió Pablo Neruda. Junto a su hermana Cynthia (n. 1952) y su hermano menor Mario (n. 1963), Marjorie pasó su infancia y primera adolescencia en Chile durante la década de 1960, estudiando en el Instituto Hebreo de Santiago de Chile.

En 1971, a los dieciséis años, Marjorie se trasladó con su familia a Athens, Georgia. Su padre, médico y bioquímico, aceptó un puesto como profesor de química en la universidad, sin imaginar cuánto tiempo permanecerían allí. Sin embargo, tras el golpe militar de Augusto Pinochet y el derrocamiento del gobierno democrático de Salvador Allende, la familia comprendió que no podría regresar a Chile.

Marjorie, se sentía fuera de lugar en Estados Unidos, donde constantemente tenía que explicar su identidad a personas que no entendían cómo podía ser rubia, hablar español sin parecer latina y, además, ser judía.

Escribía cartas a sus amigas en Chile, evocando flores, fragancias y todo lo que había perdido. Con el tiempo, al asumir la escritura como su vocación, comprendió que era una escritora en el exilio, para quien “la memoria se convierte en su aliada más preciada, así como en su obsesión más perturbadora”, como expresó en su libro de ensayos Ashes of Revolt  (1996).

Obtuvo su licenciatura en Filosofía y Literatura Española en la Universidad de Georgia en 1976. Posteriormente, en 1982, completó su maestría y doctorado en Literatura Latinoamericana en la Universidad de Indiana.

Ese mismo año, comenzó a enseñar en el Departamento de Español del Wellesley College, donde ofreció cursos sobre escritoras judías, América Latina y escritura creativa. Con el tiempo, fue distinguida con el título de Andrew Mellon Professor in the Humanities.

Disfrutaba impartiendo seminarios pequeños en Wellesley y estableciendo vínculos cercanos con sus estudiantes. Sin embargo, nunca dejó de regresar a su amado Chile, que la honró con el Premio Gabriela Mistral a la Trayectoria Distinguida.

Marjorie escribía en español. Siempre en busca de un hogar, un tema que impregnó toda su obra, encontraba en su lengua materna el refugio más auténtico, aunque en su infancia escuchó hablar en yidis, dominaba el hebreo y hablaba el inglés con un acento musical. Eligió que sus textos fueran traducidos al inglés para sus lectores en Norteamérica. Quería ser reconocida a través de la traducción, ser una mujer traducida. Como expresó en El alfabeto en mis manos: una vida de escritura (1999): “Soy una escritora judía que escribe en español y vive en América”.

Exploró múltiples géneros, desde la poesía hasta la memoria, el ensayo, la narrativa y la literatura infantil. Su voz era lírica en cualquier forma de escritura, y la poesía era indispensable en su vida. En sus versos abordó los temas de la memoria, la historia, la pérdida y el exilio, centrándose a menudo en los deseos y sueños de las mujeres.

No evitó los temas difíciles: escribió sobre el horror de las torturas, las desapariciones y los desmembramientos ocurridos en Chile, así como sobre su propia conciencia de la culpa del sobreviviente. En Las zonas del dolor (1989), dio voz a una desaparecida, una mujer que decía de sí misma:

“No tuve testigos / de mi muerte, / nadie realizó rituales, escribió epitafios… / y cuando llamen mi nombre / apareceré / porque nunca fui a mi / propio funeral.”

Marjorie veía una conexión entre el genocidio perpetrado por las dictaduras latinoamericanas en los años 70 y las víctimas judías del genocidio nazi.

Este tema aparece en sus escritos sobre Ana Frank. Creció contemplando una pequeña fotografía de Ana, que le había entregado su abuelo José, un judío vienés que vivía en Santiago de Chile. Al escribir los poemas de su libro Querida Ana Frank (1994), se convirtió en la niña a la que había mirado durante tanto tiempo: “Soy Ana Frank, / tengo trece años / pero también miles de años. / Huelo a humo y vejez / cubriendo los rostros del miedo.”

Sintiendo un vínculo espiritual con el exilio de los sefardíes, escribió una serie de poemas oníricos en Las islas blancas (The White Islands, 2016), en los que lamenta la expulsión de los judíos de España y al mismo tiempo que celebra las memorias imborrables que dejaron.

Se inspiró en conversaciones con descendientes que encontraron un hogar en Salónica y en las islas griegas de Rodas y Creta, así como en los Balcanes, lugares a los que viajó para conocer las historias de muchos que perecieron en el Holocausto.

“Solo quise escribir sobre ellos,/ narrar su feroz audacia,/ sus travesías por los corredores del Mediterráneo.” Marjorie amaba los mares del mundo y era consciente de las penas que guardaban. Escribió: “Se llevaron a todos los judíos de Rodas/ en un día soleado, como todos los días apacibles del mar Egeo.” Y se preguntó: “¿Qué hay más allá de las palabras?/¿Qué miras más allá del horizonte,/ donde el mar se funde con el cielo?”

Luego, durante la pandemia de Covid-19 cuando viajar no era posible, encontró la lucidez para escribir Más allá del tiempo de las palabras (Beyond the Time of Words, 2022), con el propósito de brindar consuelo a los lectores y ofrecer un santuario de poemas. Capturó la desesperación de aquel tiempo en estos versos conmovedores: “Solo la ausencia habita en mí,/ todo lo que fue y lo que no será,/ cosas arrebatadas y olvidadas./ Poseo el alma de un náufrago/ que todo lo anhela.”

Las voces y las historias de sus ancestros siempre estuvieron cerca de su corazón, entre ellas las de sus bisabuelas, quienes escaparon de Viena y Odesa para encontrar un nuevo hogar en Chile.

Lamentablemente, el antisemitismo del que huyeron las siguió al otro lado del mar, avivado por los colonos alemanes que se establecieron en el sur de Chile y por los criminales de guerra nazis que llegaron después de la Segunda Guerra Mundial.

Marjorie también escribió sobre muchos otros miembros de su familia: sus abuelos, sus tíos y tías, cuyas historias quedaron grabadas en su memoria. Sus memorias, Una cruz y una estrella: recuerdos de una niña judía en Chile (1997; 2022) y Siempre de otra parte: mi padre judío (1998), son relatos conmovedores de la vida de su madre y su padre.

En estas obras, buscó expresar la importancia fundamental de dar testimonio tanto del trauma como de la resiliencia judía. En Una cruz y una estrella, narrada en fragmentos que reflejan el vaivén de la memoria, dio voz al peso del miedo intergeneracional que cargaban su madre y otros miembros de su familia:

“En las pesadillas, los judíos sueñan con estaciones de tren flotando entre la niebla y con puertas que se cierran contra las cenizas.”

Entre las exigencias de la docencia y su propia escritura, Marjorie mantuvo un firme compromiso con la difusión de la obra de escritoras judías latinoamericanas, acercándolas a lectores de Estados Unidos y del mundo.

Las numerosas antologías que editó son testimonio de su esfuerzo por construir comunidades de escritoras y explorar las diversas formas en que la identidad judía se narra en distintos contextos latinoamericanos. La casa de la memoria: relatos de escritoras judías de América Latina (publicada originalmente en 1999 y reeditada en 2022) fue la primera antología de su tipo en inglés. En ella reunió treinta relatos de escritoras judías de diversas nacionalidades, entre ellas México, Argentina, Chile, Brasil y Cuba. Posteriormente, publicó un volumen dedicado a la poesía, Las hijas de Miriam: poetas judías latinoamericanas (2001), que permitió a los lectores descubrir una asombrosa diversidad de voces poéticas.

Su curiosidad por las historias de vida de otras escritoras judías la llevó a realizar entrevistas para su libro Viajeras inciertas: conversaciones con mujeres judías inmigrantes en América (1999). Tuve el honor de ser entrevistada por Marjorie y de convertirme en el sujeto de su mirada antropológica, una experiencia que atesoro profundamente.

En años recientes, buscó crear antologías que cruzaran fronteras y dieran voz a inmigrantes y exiliados desde una área geográfica más amplia.

En el volumen Hogar: un paisaje imaginado (2016), reunió a escritores de diversos lugares, incluyendo Grecia, Hungría, Jamaica y Egipto, cada uno narrando el viaje único que los llevó a construir un nuevo hogar en Estados Unidos. Siempre consciente de que los hogares son tanto reales como imaginados, escribió: “El hogar es un barco que viaja incesantemente, que arriba, pero zarpa en los puertos de nuestra imaginación.”

En la última etapa de su carrera, Marjorie se adentró en la literatura para preadolescentes creando la hermosa novela Viví en el Cerro Mariposa  (2012), por la cual la Asociación de Bibliotecas de América (ALA) le otorgó la Medalla Pura Belpré, un reconocimiento a obras que celebran la identidad latina. Más tarde, publicó una impresionante secuela, Los mapas de la memoria: regreso al Cerro Mariposa  (2020), donde abordó el complejo tema del trauma político y su impacto en jóvenes que intentan comprender el pasado y el presente en Chile. Poco antes de su fallecimiento, finalizó el manuscrito de la tercera novela de la serie Cerro Mariposa.

Marjorie tenía una profunda espiritualidad en su forma de vivir. Aunque no era religiosa en el sentido tradicional, su identidad judía era inquebrantable, al mismo tiempo que mantenía una apertura hacia la interconexión y la fluidez entre las diferentes creencias. Como recordó en El alfabeto en mis manos (1999), la celebración de Pésaj en Chile formaba parte de la mezcla de culturas judía y católica con la que creció: “Todo en Pésaj tenía el aroma de violetas, y luego llegaba la Semana Santa, y comíamos pescado del Pacífico que, como el pan ácimo, habían descendido del cielo.”

Marjorie Agosín deja su legado en su esposo, John Wiggins, a quien conoció en la Biblioteca de la Universidad de Georgia en la primavera de 1973; su hijo, Joseph Wiggins Agosín; su hija, Sonia Wiggins Agosín; su hermano, Mario Agosín; su hermana, Cynthia Agosín, y su familia extendida en Chile. También deja una inmensa red de amigas y amigos, colegas, estudiantes y lectores que aman su obra y agradecen el mundo que creó con su imaginación y sus palabras.

Hace años, Marjorie escribió un poema, “Más que la paz”,  en Las zonas del dolor, que quizás refleja lo que ella deseaba una vez que partiera. Que todos los que la extrañamos profundamente podamos desearle la paz que ella describió con tanta claridad.

                                            No quiero nombres

ni tumbas

para mis muertos

ni compartir cementerios

con huesos

extraviados

solo denme

mi colchón

de hojas

sólo déjenme

regresar a mis

bosques

*

Para consultar un listado de una selección de sus obras y premios, vea la entrada sobre Marjorie Agosín https://jwa.org/encyclopedia/article/agosin-marjorie  en la Enciclopedia en línea Shalvi/Hyman de Mujeres Judías.

*

Conversaciones entre  Marjorie Agosín y  Ruth Behar

https://www.yiddishbookcenter.org/collections/archival-recordings/recorded-programs/ybcr-nybc-ybcr-1083/house-memory-jewish-stories-jewish-women-latin-america

https://www.jewishbookcouncil.org/pb-daily/the-languages-of-belonging-a-conversation-between-ruth-behar-and-marjorie-agosin

https://www.youtube.com/watch?v=3WK1tKnHpk0

https://www.youtube.com/watch?v=eIxTaComdEo

Obras Seleccionadas de Marjorie Agosín

Novelas

  • Las arpilleras: Una historia con hilo y aguja. Santiago, Chile: Editorial Mis Raices, 2021.
  • The Flowering Tree. Illustrated by Francisca Yanez, translated by Alison Ridley. Santiago, Chile: Editorial Mis Raices, 2018.
  • El arbol florido. Santiago, Chile: Editorial Mis Raices, 2018.
  • Ana Reimaginando: El Diario De Ana Frank. Santiago, Chile: Das Kapital Ediciones, 2015.

Novelas para jóvenes adultos

The Maps of Memories: Returning to Butterfly Hill. New York: Simson & Schuster, 2020.

  • I Lived on Butterfly Hill. New York: Simon & Schuster, 2012.

Memorias

  • Austin, TX: University of Texas Press, 2000. With Emma Sepúlveda.
  • The Alphabet in My Hands: A Writing Life. New Brunswick, NJ: Rutgers University Press, 2000.
  • Always from Somewhere Else: My Jewish Father. New York: Feminist Press, 1998.
  • A Cross and a Star: Memoirs of a Jewish Girl in Chile. New York: The Feminist Press, 1997; United Kingdom: Garnet Publishing, 1997; Albuquerque, NM: University of New Mexico Press, paperback edition, 2022 (with a foreword by Ruth Behar).
  • The Guardian of MemoryAldo Izzo and the Ancient Jewish Cemetery of Venice. Dorset, England: Solis Press, 2023.

Libros de Poesía

  • Mollica, Richard, and Marjorie Agosín. A Manifesto: Healing a Violent World. Tunbridge Wells, UK: Solis Press, 2019.
  • The White Islands / Las Islas Blancas. Translated by Jacqueline C. Nanfito. Chicago: Swan Isle Press, 2016.
  • Harbors of Light / Puertos De Luz. Translated by E. O. O’Connor. Buffalo, NY: White Pine, 2016.
  • The light of desire. Chicago: Swan Isle Press, 2009.
  • At the Threshold of Memory: New and Selected Poems. Buffalo, NY: White Pine Press, 2003.
  • Noche estrellada. Santiago, Chile: Lom Ediciones, 1996; Miami, FL: University of Miami North South Center, 1996.
  • Dear Anne Frank. Washington, DC: Azul Edition, 1994.
  • Circles of Madness. Fredonia, NY: White Pine Press, 1992.
  • Zones of Pain. Fredonia, NY: White Pine Press, 1989.
  • Brujas y Hogueras: Mexico: Antología Poética, La Máquina Eléctrica, 1988.

            Edición de Antologías

  • A Sea of Voices: Women Poets of Israel, an International Anthology. Santa Fe, NM: Sherman Asher, 2009.
  • From Chile to the World: 70 Years of Gabriela Mistral’s Nobel Prize: De Chile Al Mundo: 70 Años Del Premio Nobel De Gabriela Mistral. Edited by Marjorie Agosín, Gloria Garafulich Grabois. New York: Gabriela Mistral Foundation, 2015.
  • Home: An Imagined Landscape. Tunbridge Wells, UK: Solis Press, Kent, 2016.
  • Writing towards Hope: Human Rights in Latin America. New Haven: Yale University Press 2006.
  • Memory and Oblivion: The Modern Jewish Culture in Latin America Today. Austin, TX: University of Texas Press, 2004.
  • Miriam’s Daughters: Jewish Latin American Women Poets. Santa Fe, NM: Sherman Asher Publishing, 2000.
  • Uncertain Travelers: Jewish Women Emigrants to the Americas. Hanover, NH: University Press of New England, 1999.
  • The House of Memory: Jewish Stories from Jewish Women of Latin America. New York: The Feminist Press, 1999.
  • A Map of Hope: Women Writers and Human Rights. New Brunswick, NJ: Rutgers University Press, 1999.
  • A Map of Hope: Women Writers and Human Rights. London: Penguin Books, 1999.
  • These Are Not the Sweet Girls: 20th Century Latin American Women Poets. Fredonia, NY: White Pine Press, 1993.
  • A Gabriela Mistral Reader. Fredonia, NY: White Pine Press, 1993.
  • Surviving Beyond Fear: Women, Children and Human Rights in Latin America. Fredonia, NY: White Pine Press, 1993.
  • Landscapes of a New Land: Short Stories by Latin American Women Writers. Fredonia, NY: White Pine Press, 1989. Second edition, February 1993

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